Luis Lecuna
SUSANA MACAYA
Belleza estética y fuerza interior
Sin saberlo, aún sin haber visto sus pinturas, todos hemos tomado contacto y disfrutado del talento de Susana Macaya, porque indudablemente, en algún momento alegraron nuestra vida personales como los de García Ferré (Anteojito y Antifaz, Petete y su Libro Gordo, Trapito, Hijitus) como así también los que surgieron de tantas realizaciones de Hanna Barbera o los estudios Disney. Ya como intermediadora de dibujos animados, asistente de animación e ilustradora, Susana Macaya preanunciaba con contundencia un trayecto profesional que desembocaría tiempo después en el difícil y exigente arte de la acuarela, arte que también es artesanía, y que requiere absoluta precisión y cuidado oficio.
Otra de sus facetas pictóricas, que manifiestan esa constante búsqueda del sentido de la vida y de nuestro ser-en-el-mundo, ese hurgar en nuestro ser interior para conocernos a nosotros mismos, está expresada en la cuidada simetría y belleza conceptual de sus mandalas, en sus obras pictóricas realizadas a partir del estudio e
indagación de la filosofía de los opuestos, de los elementos primordiales, de las ciencias sagradas, de lo esotérico y lo cósmico. Una sólida formación académica la permitió manejarse con gran solvencia pro fesional: curso estudios con el maestro Vicente Puig y egresó en la escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano, y de la escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueryrredón.

Dice la reconocida crítica Rosa Faccaro: "Los Assemblages de Susana Macaya son concebidos y representados por diagramas simbólicos, como los utilizados por la cultura egipcia, los creados por la Kábalah, o los Tankas del Tíbet.
Todos ellos aluden al conocimiento y transformación espiritual. Creo que la exibición de estos símbolos puede, en momentos como el que vivimos, hacernos reflexionar sobre el poder del símbolo integrador que instaura un orden, no solo de la mente, si no del espíritu que busca la trascendencia".
Por eso la obra de Susana Macaya no pasa desapercibida ante el contemplador. Detrás de cada una de sus realizaciones, hay una indagación, hay una historia, hay continente y contenido, y esta siempre presenta la fuerza de la creación, hay una simbología, hay una respuesta, en su paso por importantes galería de arte y museos de Argentina
y Uruguay, y tras ser galardonada con importantes premios y distinciones, Macaya realizó una celebrada muestra individual ("Símbolos y Naturaleza"), en la Art Galery de Pueblo Blanco en el verano de 2004.
Consciente de que en cada persona radican pensamientos, sentimientos y valores humanos positivos y negativos, Susana Macaya esta abocada en su obra a recrear imágenesque trasmitan paz, amor, armonía y belleza estética, en una ética que define un horizonte axiológico. El mismo horizonte de velores de quienes creen que un mundo mejor es posible, y de quienes desde su labor cotidiana, desde su puesto de trabajo, desde su profesión o actividad, obran en consecuencia.
Todo sea por la cultura, 20 años de Pueblo Blanco en Punta del Este